jueves, 13 de febrero de 2014

Diarium Dixit: Club de lectura de Diciembre


Portada del libro
PRECIPICIOS HABITADOS. MAR HORNO

Asistimos embobados, participantes, conductor y anfitriones, al saludo, casi profesional, que nos hizo llegar Mar desde su Jaén natal. La vimos pasear entre olivos, como una aparición otoñal y literaria. Elegante. Nos deleitó con alguno de sus relatos incluidos en Precipicios habitados. Y lo hizo con ese acento andaluz que tiene ella, sin exageraciones, con ese deje que te convence de que no hay mejor melodía para sus relatos, que esa, la que se mama de Despeñaperros para abajo.


video



Después del vídeo, pasamos a analizar su libro. Y, a través de él, a ella misma; o a lo que de ella hay en el libro. Que siempre es, y no, suficiente. Ahí comenzaron las comparaciones. La comparamos con un color, un animal, un paisaje, una música y una parte de nuestro cuerpo. Hicimos con Mar el segundo SI FUERA de este atípico Club de Lectura.


Los lectores que participaron este día fueron: Antonia G. Lago, Xesc López, Teresa Sempere, Isabel, y tres personas más.

Y como oyentes: Mònica y Fernando, anfitriones de DIARIUM que, con la proximidad de las fiestas nos agasajaron con unos turroncillos y unos sorbos fresquitos de cava.

Y aquí hago un resumen de lo que se dijo, se opinó y comentó de Mar Horno y su Precipicios Habitados.


Mar Horno


SI FUERA de Mar Horno

Si Mar fuera un COLOR, sería:
·      Oro palido
·      Rosa. Porque la mayoría de protagonistas son mujeres.
·      Verde, verde esperanza. Siempre deja esa sensación. De mucha vida.
·      Amarillo  por lo acido. Cítricos.
·      Color cálido. Naranja. De vida.

Si fuera un ANIMAL, sería:
·      Jaguar. Un felino hermoso.
·      Tigre o león. Porque ellos también conservan su instinto salvaje. Ella conserva los propios y sabe conservar los de los demás.
·      Un delfín. O un zorro. Libre, pero conservada, sabiéndose protegida.
·      Perro. Es cercano, pero capaz de sacar su instinto primario.
·      Un zorro. Tiene instinto, pero es astuta y preciosa.

Si fuera un PAISAJE, sería:
·      Horizontes con sol y estrellas (por separado, claro)
·      Un cuadro, autorretrato de un escritor, de un escritor antiguo. Porque es muy literaria.
·      Paisaje de mar y olas, una marina en un lienzo.
·      Una llanura. Porque ha sido como pasear sin obstáculos, me ha hecho sentir cómoda leyéndola.
·      La calle de un pueblo. Sí, lo mismo que en cada casa de ese pueblo ocurre algo diferente, así pasa con su libro.
·      Paisaje surrealista. No, post-surrealista.
·      Habitación pequeña acogedora. No es un paisaje abierto. Sus textos contienen muchas cosas. Tienen algo de melancolía, de tristeza.

Si fuera una MÚSICA, sería:
·      Música de castañuelas.
·      La oreja de Van Gogh.
·      Una rumba.
·      Acordes de música antigua. De mandolina.
·      Música Chillout. Porque te transporta sin querer. Y lo hace suavemente.
·      Acordeón, música argentina. Quizá un tango.
·      Instrumental con final de hachazo. Tipo Wim Mertens.
·      Una melodía con cambio brusco.

Si Mar fuera una PARTE DEL CUERPO, sería:
·      Cerebro. No es espontáneo lo que cuenta. Aunque lo parezca, se lo trabaja mucho.
·      Los pies. Porque anda por  muchos escenarios. No habla siempre sobre lo mismo.
·      Los ojos. Por tantas imágenes como da. Es una fuente de imágenes.
·      Corazón. Lo toca mucho escribiendo.
·      El Corazón. Te llega, es muy cercano lo que cuenta, aunque nunca te haya ocurrido.
·      Corazón. Es muy intuitiva, se deja llevar por él continuamente.
·      Espíritu. Se sitúa por encima para describir desde arriba las escenas que ocurren abajo.
·      Esa parte del cuerpo está fuera del cuerpo. Escribe como si hiciera viajes astrales.

A mí me volvió a sorprender la forma en que la gente se entrega y se divierte con este juego, que no deja de ser un pego. Y me llamó mucho la atención cómo fueron dando brochazos, pinceladas con los pinceles que cada uno traía en su cabeza. Y cómo ese boceto intangible, o casi, que va surgiendo en el espacio que hay entre los tertulianos, sobre la mesa, se va convirtiendo en una imagen cada vez más parecida a esa Mar que yo conozco, a esa que me tiene el gozo por la lectura aprehendido.

Me quedé muy satisfecho al comprender que, está claro, todos los allí presentes pudieron, entonces, disfrutar mínimamente de la verdadera escritora que es Mar Horno.

Gracias, prima (que uno elige), por tu entrega y tu entusiasmo. Gracias a los asistentes y jugadores de esta partida. Gracias, Mònica, Fernando.






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